martes, 16 de febrero de 2016

El Currículo en Educación Infantil

El currículo es un plan o diseño que pretende regular y legitimar la práctica educativa. Sus elementos básicos son: lo objetivos, los contenidos, la metodología y la evaluación. 


Los objetivos definen lo que queremos conseguir, es decir, el "para qué" de la acción educativa. Aunque hoy en día se tiende a hablar de los objetivos no en términos de conducta, sino en términos de competencias y capacidades. 

Los contenidos "qué enseñar" se convierten básicamente en herramientas o instrumentos para un fin. Siendo los componentes de una determinada capacidad que deben ser aprendidos para el desarrollo de esta. 

Actualmente se entienden como: saber, saber hacer, y saber decir lo que se traduce en contenidos conceptuales, contenidos procedimentales y contenidos actitudinales. 

Contenidos conceptuales: son el conjunto de conocimientos teóricos que pretendemos que sean adquiridos por los estudiantes de un determinado proceso formativo. 
Contenidos procedimentales: son el conjunto de saberes prácticos que forman la materia de un determinado proyecto de formación. 
Contenidos actitudinales: responden a los hábitos, valores y actitudes. Son valiosos por sí mismos desde el punto de vista del desarrollo personal y social. Se precisan durante el proceso de aprendizaje. 

Entenderemos por metodología la reflexión sobre cómo enseñar. Incluye la reflexión sobre qué principios, métodos, estrategias, técnicas, actividades, organización del aula hemos de utilizar en un aula, un ciclo, una etapa, un centro...

En lo que respecta a la evaluación, forma parte del proceso educativo, está relacionada con todos los elementos del mismo, aunque por motivos metodológicos se presente como último elemento del proceso. La evaluación tiene una función de retroalimentación ya que a la vista de los resultados, se plantean de nuevo los objetivos o cualquier otro elemento del proceso educativo, incluso la propia evaluación. La evaluación en infantil pretenderá señalar el grado en que se van alcanzando las distintas "capacidades" del niño. No obstante, la evaluación ha de valorar no solo el proceso de enseñanza-aprendizaje, sino también la práctica docente, al alumno/a, al centro y a la propia administración.