El juego libre es un asunto muy importante en la infancia y en la vida en general. Es una necesidad básica para un buen desarrollo de la inteligencia del niño, para las aptitudes físicas, emocionales, para las habilidades sociales, para la imaginación, para la creatividad... de su edad.
El juego hace puente entre la realidad interna del niño y la realidad que lo rodea. Para los niños el jugar es un placer, ya que son protagonistas de la acción, o del rol que representan dependiendo del tipo de juego. Como bien dice Imma Marín en el documental: "El juego es la pasión por la vida".
Es una pena que se haya ido perdiendo el hábito de jugar, ya que antes se le daba mucha más importancia al juego de lo que se le da actualmente debido a toda la nueva tecnología, a la falta de tiempo, de materiales, de participantes... Antes, los niños casi no veían la televisión y los padres dedicaban mucho más tiempo a jugar con ellos. En la actualidad, existe una gran presión por parte de las familias con respecto a que sus hijos e hijas tengan un buen aprendizaje. Por eso, temen cuando los niños y niñas llegan a casa diciendo: "Hoy hemos jugado en clase", ya que ven el juego como una pérdida de tiempo, para las familias el jugar es secundario. "La mirada del adulto sobre el juego es tan pobre...Si entendiéramos realmente lo que es el juego, crearíamos entornos donde los niños están bien cuidados y el niño descubre y construye mundos y el adulto entonces acompaña" declara Jordi Mateu.
Considero que no se debería de ofrecer tan rápido las tecnologías a los niños pequeños, ya que eso les hace meterse en un mundo totalmente alejado de lo que en realidad es jugar y disfrutar del juego. Por ejemplo, mi primo que tiene cuatro años, maneja perfectamente el Iphone de su padre, juega con el y sabe meterse en YouTube para ver los dibujos animados. Me parece que para los padres es muy fácil hacer eso, pero el niño se está perdiendo mucho, ya que es esencial para su desarrollo el jugar interactuando con los demás. Por tanto, a los que les preocupa tanto qué aprenden o si aprenden los niños, sería transcendente que les viesen jugar espontáneamente, porque inevitablemente aprenden contenidos, aprenden a estar centrados en sí mismos, y a convivir.
Dejando ese tema a un lado, cabe decir que la vida competitiva ha empezado demasiado temprano, de ahí que las familias le den mucha importancia al aprendizaje y a los futuros estudios de sus hijas e hijos. Esto ha hecho que en cierto modo el tiempo que los niños tienen libre después de las ocho horas de la escuela, lo pasen en extraescolares para mejorar ciertas asignaturas o haciendo deporte. Muchos niños se aburren en la escuela, y están deseando llegar a casa a jugar, ya que es donde se pueden desintoxicar de solo aprender contenidos.
En definitiva, los que hemos jugado sabemos que gracias al juego podemos apasionarnos, imaginar y hacer a nuestra manera, pero siempre respetando el juego de los demás e intentando respetar las normas cuando no se está de acuerdo. También se aprende a regular conductas, a alejarse de quién no te gusta, y a acercarte a los que te hacen el bien.
Dejando ese tema a un lado, cabe decir que la vida competitiva ha empezado demasiado temprano, de ahí que las familias le den mucha importancia al aprendizaje y a los futuros estudios de sus hijas e hijos. Esto ha hecho que en cierto modo el tiempo que los niños tienen libre después de las ocho horas de la escuela, lo pasen en extraescolares para mejorar ciertas asignaturas o haciendo deporte. Muchos niños se aburren en la escuela, y están deseando llegar a casa a jugar, ya que es donde se pueden desintoxicar de solo aprender contenidos.
En definitiva, los que hemos jugado sabemos que gracias al juego podemos apasionarnos, imaginar y hacer a nuestra manera, pero siempre respetando el juego de los demás e intentando respetar las normas cuando no se está de acuerdo. También se aprende a regular conductas, a alejarse de quién no te gusta, y a acercarte a los que te hacen el bien.

