En Finlandia, los centros y los profesores tienen mucha independencia en el desarrollo y en el contenido educativo. Además, la educación finlandesa se encuentra arriba del todo en los rankings ya que la política educativa es común y funciona muy bien. Finlandia respeta profundamente los conocimientos, pero respeta aun más a los individuos que están en el proceso de adquirirlos.
El alumnado tiene que sentirse como en su casa dentro de la escuela. Poseen auxiliares o profesores de refuerzo para los niñas y niños que tienen dificultades en algunas de las materias. La escuela, tiene un sistema educativo bilingüe (finés y español) ya que allí el español posee gran importancia. Muchos programas de televisión provienen de España y no se doblan, por lo que gracias a los subtítulos los niñas y niños desde pequeños van aprendiendo el idioma.
La mayoría de las escuelas, alrededor de un 98%, son públicas y gratuitas completamente (se incluye la comida, el transporte a la escuela, los materiales escolares...). No existen escuelas de élite, todas son buenas y tienen el mismo prestigio. Por eso, todo el mundo tiene las mismas oportunidades y los mismos derechos sean de la clase social que sean. En cuanto a la política educativa, no se nota el cambio de Gobierno ya que todos los partidos llegan a un acuerdo en común y eso facilita la enseñanza. Además, los docentes no tienen que pasar oposiciones, es el director del centro el que elije a su equipo de profesorado según sus expectativas. Tampoco hay inspecciones y la familia se ocupa mucho de la educación de sus hijos/as. Los padres tienen el derecho de ir a ver las clases de sus hijos/as y la mayoría de las veces acuden a las reuniones con el tutor o la tutora. "Se educa en casa y se enseña en la escuela".
En conclusión, el conjunto de los valores de la sociedad se implanta en la educación. En España es al revés, los valores de la sociedad son implantados desde la escuela. Como podemos ver, son muchos los rasgos y factores que diferencian el sistema educativo español del finlandés. 



